Portada del episodio

Crónicas del Levante

Los 10 mitos sobre el conflicto palestino-israelí.

Episodio 1: Introducción

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Bibliografía, fuentes y recursos en este episodio

Miko Peled
“El hijo del general. El viaje de un israelí en Palestina”
Peled, Miko (2012). The General's Son: Journey of an Israeli in Palestine
Ilan Pappe
“La limpieza étnica de Palestina”
Pappé, Ilan (2006). The Ethnic Cleansing of Palestine
Shlomo Sand
“La invención del Pueblo Judío”
Sand, Slomo (2008). The Invention of the Jewish People
“La invención de la Tierra de Israel, de Tierra Santa a madre patria”
Sand, Shlomo (2012). The Invention of the Land of Israel: From Holy Land to Homeland
Rabino Yaacov Shapiro
“El vagón vacío: El viaje del Sionismo de crisis de identidad a robo de identidad”
Rabbi Yaacov Shapiro (2018) “The Empty Wagon: Zionism's journey from identity crisis to identity theft”
Nur Masalha
“La expulsión de los palestinos: El concepto de ‘transferencia’ en el pensamiento político sionista 1882-1948”
Masalha, Nur (1992). Expulsion of the Palestinians: The Concept of "Transfer" in Zionist Political Thought, 1882-1948
Keith Withelam
“La invención del antiguo Israel”
Withelam, Keith (1996) The Invention of Ancient Israel
Edward Said
“Orientalismo”
Said, Edward (1978) Orientalism
Walid Khalidi
“Todo lo que queda: Los pueblos palestinos ocupados y despoblados por Israel en 1948” (1992)
Khalidi, Walid (1992) All That Remains: The Palestinian Villages Occupied and Depopulated by Israel in 1948
Rashid Khalidi
“Los cien años de guerra contra Palestina: Una historia de colonialismo de asentamiento y resistencia 1917-2017”
Khalidi, Rashid (2020) The Hundred Years' War on Palestine: A History of Settler Colonialism and Resistance, 1917–2017
Connor Gearty
Preserving Human Rights in an age of Counter-Terrorism. Birzeit University, Institute of Law
Gearty, Connor (2006) Preserving Human Rights in an age of Counter-Terrorism. Birzeit University, Institute of Law
Allison Weir
“Contra nuestro mejor juicio: La historia oculta de cómo Estados Unidos fue utilizado para crear Israel”
Weir, Allison (2014) Against Our Better Judgment: The Hidden History of How the U.S. Was Used to Create Israel
Vladimir Jabotinsky
The Iron Wall (1923)
All That Remains: The Palestinian Villages Occupied and Depopulated by Israel in 1948
Miko Peled
The Miko Peled Podcast
Nima Shirazy y Adam Jonhson
Palestine Remembered
Institute for Middle East Understanding
If Americans Knew
Independent Jewish Voices (Canada)
Jewish Voice for Peace
American Council for Judaism
True Tora Jews
Neturei Karta
iNakba (app)
Fuentes bíblicas que prohiben el establecimiento de “Israel”
Primeras instituciones coloniales
Antes del Sionismo

Música en orden de aparición

Fairouz
Zahret El Mada’en
Shobho Lhaw Qolo (ܦܝܪܘܙ - ܫܘܒܚܐ ܠܗܘ ܩܠܐ)
DAM
Emta Njauzak Yamma
Nasser Shamma
Palestinian Heritage
A-WA
Daniel Kahn, Psoy Korolenko
Oy, Ir Narishe Tsienistn
DAM
Meen erhabi (quién es el terrorista?)
Ana Tijoux
Somos Sur (Feat. Shadia Mansour)
Emel Mathlouthi
Nací en Palestina
Fairouz
Shat Skindereya
Amal Murkus
Rebelde como el Che Guevara
Maher Halabi & Muhannad Khalaf
Filestin Taj 3al Ras
Enji Maaroufi

Transcripción del episodio

Escuchamos de Feiruz Zahret el mada’en

Éste es Crónicas del Levante, un programa de análisis histórico y político, bienvenidos a este primer episodio de la serie “Los 10 mitos sobre el conflicto Palestino Israelí”.    

Éste es el resultado de un trayecto de más de 13 años de lectura, investigación y síntesis de muchísimas fuentes. Revisando una amplia historiografía, literalmente cientos de libros y sus fuentes, documentos, artículos, entrevistas, documentales periodísticos, y por supuesto haber pasado ya tiempo no solo en Palestina/Israel sino en la región en general y todos los países circundantes Líbano, Siria, Egipto, Jordania; siendo testigo de la situación y conociendo de cerca a las víctimas más directas.

En este primer episodio, pues, estaré introduciendo de una manera general el por qué de este análisis, un pequeño preámbulo histórico que posteriormente será ampliado en los siguientes episodios, y hablaremos también a muy grandes rasgos de cuáles son estos diez mitos, constructos erróneos, o directamente falacias lógicas que nos han reforzado principalmente los medios corporativos y las narrativas impuestas por aquellos con claras intenciones y ganancias. Cada una de los posteriores capítulos o emisiones de esta serie abordará uno de estos mitos distinto de manera más profunda y detallada.

Prácticamente todo el mundo ha escuchado periódicamente alguna noticia sobre Israel y Palestina  pero no todo el mundo sabe la importancia tan relevante que juega en las relaciones internacionales y la política en todo el mundo. Más allá de la fascinación occidental por el llamado “Medio Oriente” (lo cual es una construcción colonial que ya platicaremos) a causa de la tradición judeo-cristiana que ha sido uno de los cinceles que han esculpido la civilización occidental, como ya decía el historiador inglés Edward Gibbon en 1776 “Fenicia y Palestina vivirán pos siempre en la memoria colectiva de la humanidad”, veremos cómo la política internacional e incluso interna de muchos países es cuando menos fuertemente impactada tras el establecimiento del Estado de Israel.

A pesar de las abundantes fuentes de información que existen, veremos cómo la narrativa de lo que sucede ha sido manipulada de tal forma que después de décadas el público en general, parece apático ya a lo que sucede. Pareciera haber un hartazgo o resignación, como si se tratase pues de un problema irreverente de intolerancias religiosas, de dos grupos de gente que se odian sin sentido, o por razones muy antiguas, que nada más continúan peleando sin sentido. Este es de hecho el síntoma de un primer mito más bien de naturaleza tácita: que este conflicto de Israel/Palestina es algo muy complejo y difícil de entender, algo que tiene muchísimo que considerarse. No, no es complejo, no es difícil separar la verdad del mito, ni reconocer la injusticia.

Similarmente, Existe la falsa impresión de que esta situación en lo que llamamos “Israel/Palestina” sucede en un lugar muy lejano, que nada afecta realmente lo que pasa en cualquier otra parte del mundo, en Latinoamérica, por ejemplo, en nuestros contextos, que no hay nada que podemos o menos debemos hacer, que es algo ajeno, un problema casi irracional de otros. Otros, no nosotros.  No obstante nos daremos cuenta cómo el resto del mundo es afectado, incluyendo países en Latinoamérica al grado que ha contribuido a esculpir nuestra historia reciente y coadyuvado con la pérdida de quizás millones de vidas. Incluso aquí en Latinoamérica, Sí, algo que a muchos podría parecerles tan lejano es de hecho clave para comprender muchos eventos de la historia reciente, de los acontecimientos actuales.

Debido a la naturaleza de este trabajo tengo que recalcar la rigurosa labor investigativa detrás de todo lo que abordaremos, apoyándonos siempre de los historiadores, lingüistas y autores más eruditos en el tema, digamos, Israelíes, Palestinos y otros investigadores del mundo que han dedicado sus vidas a recoger y analizar la evidencia histórica, científica y periodística necesaria para comprender detalladamente la situación que se ha vivido y que se vive hasta ahora, y poder consecuentemente imaginar soluciones justas.

El punto de este análisis es ser capaces de separar los hechos de la mitología, pudiendo identificar la injusticia y las claras violaciones a los Derechos Humanos. Evidentemente en el debate se discuten siempre elementos mítico-religiosos los cuales son realmente intrínsecos a la situación por obvias razones, le dicen “Tierra Santa”, verdad,  pero por supuesto vamos a analizar todos estos elementos con bases históricas y con sus debidos contextos y por lo tanto objetivamente cuestionar hasta qué grado es racional el uso de recursos narrativos bíblicos para la justificación de acciones contemporáneas. Hay muy buena bibliografía que nos ayudará a aclarar nuestras dudas.

De hecho, una de las principales razones detrás de este trabajo es precisamente su difusión en español ya que varios o quizás la mayoría de los libros, artículos y fuentes en general que analizamos no se encuentran disponibles en español, por lo que me parece esencial llevar esta información a la discusión en este idioma.

Nuestra perspectiva siempre será humanista, igualitaria, crítica, por lo tanto anticolonial, antiimperialista y completamente opuesta a mitologías racistas y supremacías, así como a cualquier forma de opresión; sustentándonos siempre en los Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario, y  bueno en la historia y en la lógica.

Sería entonces bueno iniciar por hacerse las preguntas más obvias, más básicas, como bien apunta el escritor y activista israelí Miko Peled, por cierto hijo de uno de los generales fundadores del Estado de Israel, que es un buen comienzo de reflexión para quien a penas comienza a intentar comprender este asunto, cito:

“Primero que nada qué es Israel y qué es Palestina, es un lugar? son dos? Acaso Es un territorio disputado? No no es un territorio disputado, ¿Entonces?

La forma en la que es pintado es que hay un Israel y hay una Palestina y hay un conflicto entre ambos, muchos le llaman guerra. Pero cuando hay una guerra hay dos ejércitos peleando. No obstante aquí sólo hay un ejército, el ejército israelí, los palestinos nunca han tenido un ejército como tal. Así que no es realmente una guerra.

Entonces, es un lugar o dos? es un país o dos? Si vemos en un mapa, antes de 1948, cualquiera que sea, diría Palestina, si miras uno nuevo dice Israel y hay otros fragmentos que parecen entonces ser Palestina?

Por lo tanto un país solía llamarse Palestina, ahora es llamado Israel. Y algo pasó en medio que creó esa realidad, cómo pasa un país de ser algo a ser otra cosa? Cómo es que hace 72 años la vasta mayoría, casi toda la gente viviendo ahí era palestina y era considerado un país árabe, pero ahora mucha gente le llama incluso El Estado Judío, cómo sucede eso? no es un poco extraño?

Asimismo, si hemos escuchado Territorios Palestinos Ocupados, ¿Significa que hay Territorios Palestinos no Ocupados?”  Fin de cita.

Si vemos que cristianos, judíos y musulmanes convivían anteriormente en paz en el Medio Oriente, Norte de África, o la España Árabe, por ejemplo, el Andalúz, qué ha pasado que pareciera que hoy existe un añejo odio religioso, por ende no antiguo, qué ha pasado?

Desde estos puntos de inflexión inicial, desde estas interrogantes básicas y elementales es que conviene comenzar a buscar respuestas. Miko Peled, Israelí él mismo, como mencioné hijo de una de las familias fundadoras del Estado de Israel hijo de el general Matisyahu Peled, un héroe de guerra literalmente fundador de Israel, comienza a hacerse estas preguntas básicas tras perder a su sobrina en un ataque en Jerusalen. Narra su camino de “desaprendizaje” digamos y re aprendizaje en su libro “El hijo del General, el viaje de un israelí en Palestina” que bastante recomiendo.

Para continuar entonces es imprescindible ubicarnos en el mundo, en el mapa, en el territorio histórico y presente. Hablar únicamente de nombres de países o Estados actuales queda corto pues sabemos que las fronteras actuales no necesariamente han sido trazadas por sus habitantes. Empecemos por imaginar en el mapa el concepto de Medio Oriente, que más bien es una idea europea sobre el vasto territorio a partir de la costa oriental mediterránea, abarcando también a Egipto, ya en África, todo lo que es la Península Arábiga, el Levante, Mesopotamia, hasta Persia, y suele incluirse también a Turquía; estos conceptos no necesariamente están grabados en piedra como quien dice. Es decir actualmente la idea de Medio Oriente constituiría más o menos gran parte de Turquía, que se puede o no incluir, Siria, Líbano, Egipto, Jordania, Palestina y  el Estado de Israel, Iraq, Kuwait, Iran, Arabia Saudita, los Emiratos, Qatar, Bahrein, Oman y Yemen. Repito este concepto de Medio Oriente es un concepto orientalista (que en unos momentos más hablaremos de este término), colonial, una idea europea de lo que no es Europa pero tampoco África ni “las indias” ni China. Mencionamos también mucho el término Levante, refiriéndonos más bien a la zona costera del Este del Mediterráneo, hoy en día este concepto sí apela un poco más a la cultura del lugar, esta relación geográfica cultural, incluso este término sí tiene un equivalente autóctono que es Bilad assham que sería lo que hoy abarca Siria, Libano, Palestina e incluso Jordania y cierta área a lo largo de la frontera de Turquía con Siria. Bilad significa país, sería como el país de Sham, y es que podría considerarse un país más allá de las fronteras estatales que lo dividen pues entrañables lazos históricos y culturales comparten los pueblos que ahí habitan.

También lingüísticamente esta es un área más o menos definida por el llamado dialecto levantino del árabe o Shami como ahí se le nombra. De el hebreo hablaré en un momento más. El árabe levantino o Shami suele tener remanentes de idiomas más antiguos hablados en la región como el Arameo, hablado por los habitantes de la región hace unos 2000 años famosamente por Jesús, por ejemplo; reflejo del milenario arraigo de esta gente y su tierra. Incluso hay varias comunidades sobre todo cristianas han mantenido el idioma arameo también conocido como siriaco. (canción de Fairouz)

Una pequeña muestra de arameo, de la hermosa voz de de Feiruz, una de las cantantes más icónicas del “mundo árabe” y en particular representante del Levante. Libanesa, cristiana, una auténtica joya de la herencia canaanea, árabe, levantina 100%. Feiruz es intergeneracional sobre todo entre libaneses, palestinos y sirios. No encuentro ningún paralelo en ningún lugar que yo conozca. De una artista cuyas canciones sean incluso tan parte de la vida diaria entre jóvenes, adultos y ancianos.

Podemos entonces hablar también de Canaan, para referirnos al Levante aludiendo más a la herencia histórica y cultural que compone esta región.

Canaan es también esta Costa Este del mediterráneo donde se desarrollaron numerosas tribus semitas que comenzaron a formar Ciudades Estado y luego reinos con culturas y lenguas muy similares entre ellos: los llamados Fenicios (nombre griego porque ellos se consideraban sólo canaaneos y eran de diferentes ciudades estado), los Amonitas, filisteos, Moabitas, los antiguos hebreos, etc. Este nombre histórico de esta región en particular nos evidencia que desde siempre existieron bastantes tribus, pueblos, reinos y Estados en la región.

Más allá de esto, todas estas tribus semitas forman parte de una familia lingüística mucho más extensa llamada Afroasiática y que emparenta idiomas desde el hebreo antiguo, árabe, asirio, egipcio antiguo, Tigré, Amhara, hasta el Tuareg y Kabyle del Magreb o el Hausa de Nigeria. Todos con un origen común.

Tomando en cuenta estas primeras nociones geográfico culturales y retomando la reflexión y preguntas casi ontológicas que nos propone Miko Peled sobre el génesis entonces de la situación actual en Palestina/Israel, podemos ya pasar a hablar a muy grandes rasgos de cuáles son de manera condensada estos principales mitos o falsedades que han dominado el discurso y distorsionado el entendimiento de la situación. Cada una de las cuales estaremos discutiendo más ampliamente en los siguientes capítulos.

Este mito está compuesto por dos nociones que como veremos muy a detalle son completamente incorrectas: que el conflicto es antiguo, y que tiene orígenes religiosos. Un conflicto con orígenes puramente religiosos simplemente no podría tener ninguna solución racional. A demás, aquellos que promueven la narrativa de supuestos derechos antiguos o problemas añejos incurren en lo que se conoce como la falacia lógica de argumentum ad antiquitatem, es decir que la simple apelación al pasado o a tradiciones antiguas valida ya las acciones presentes. 

Evidentemente en general en el mundo es muy útil entender la historia antigua para comprender el presente, y por supuesto hablaremos de ello con su debido cuidado y su debido detalle. Sin embargo será fácil darnos cuenta cómo apelar a historias antiguas y mitologías religiosas no es más que poner excusas anacrónicas sin real relación con el presente. Lo que sucede ahora ha estado sucediendo desde a penas el siglo pasado, ya discutiremos cada uno de estos orígenes históricos cuando hablemos del Congreso Sionista Mundial, la Declaración Balfour en en el contexto post Primera Guerra Mundial, el acuerdo Sykes Picot entre Inglaterra y Francia, los nuevos nacionalizamos europeos, la colonización sionista, la Hagana, el Irgún, el Stern, el Plan Dalet, la Nakba etc. (En un momento más hablaré con más detalle sobre qué es el sionismo y un poco de su historia, en los siguientes episodios abordaremos al sionismo mucho más cabalmente).

Éste no es un conflicto entre “musulmanes y judíos peleándose por un lugar desde hace siglos”, ni remotamente, tiremos eso a la basura para siempre. Como en el resto del Levante la sociedad palestina es una mezcla de musulmanes, cristianos, samaritanos (cuya tradición y religión es incluso más antigua que el judaísmo), druzos y otras minorías, todos ellos con un arraigo milenario a su tierra donde sus generaciones han florecido por milenios, todos ellos viviendo la misma ocupación, colonización y exterminio desde hace menos de 100 años.   

De hecho simplemente podemos evidenciar la relativa poca antigüedad de esta situación si vemos que la llamada “primera Guerra Arabe Israelí, PRIMERA, es en 1948, y obviamente para que ésta desencadenase tuvo que haber ciertas condiciones que precipitaran este estallido violento. Este preludio bélico obviamente no fue acumulándose durante siglos, eso no pasa, los acontecimientos que sucedieron a penas unas pocas décadas antes de 1948 llevaron a la violencia, la resistencia, las guerras y la situación actual.

Retomando las reflexiones iniciales que nos propone Peled, qué pasó que antes de 1948 veríamos Palestina al Sur de Líbano en un mapa y posterior a ese año vemos que dice “Israel”. Cómo y por qué se desencadenó este cambio que evidentemente arrastra conflicto e inestabilidad hasta ahora.

Si bien el judaísmo, como todas las religiones abrahámicas se centra en relatos mitológicos basados en Mesopotamia y el Levante, las únicas dos cosas que un judío polaco tiene en común con un judío etíope son su religión y su condición humana (y la religión más o menos porque la mayoría de prácticas y tradiciones serían de hecho diferentes): Sus idiomas maternos (el Yiddish y el amhara o tigriña respectivamente), su comida, su música, su herencia agricultural y semillas seleccionadas por generaciones, su relación con sus ecosistemas en donde se desarrollan, la flora, la fauna, los flujos de estaciones, todo los elementos que componen un pueblo son completamente diferentes. Dos culturas ricas y distintas, únicamente comparando estos dos. Igual que con personas de cualquier otra religión la comparación sería similar; un musulmán marroquí y uno tailandés. una cristiana guatemalteca y una cristiana coreana, budistas vietnamitas y tibetanos. No podemos homogenizar a diversas gentes en un concepto eurocéntrico nacionalista de raza, nacionalidad, o etnicidad. Las escrituras judías tienen orígenes en el Levante, sí como el cristianismo, pero la gente que practique cualquier religión es originaria de el lugar donde ha desarrollado su vida, su lengua, su cultura y agricultura.    

Esta idea de que alguien originario de x país puede reclamar “indigenismo” de otro lugar distante en otro continente debido a que su religión tiene relatos mitológicos provenientes de ese lugar, y más allá de ello, que eso le da derecho a colonizar y expulsar a la gente que de hecho ahí vive, es por demás que irracional. En toda la región del Levante ha habido numerosos reinos y pueblos practicando diversas religiones a través de la historia; alguien que hoy en día en cualquier parte del mundo practique cualquiera de las religiones que han habido aquí, no puede tener un derecho superior a la gente que de hecho habita esta tierra y simplemente expulsar y asesinar a la población para implantar un nuevo Estado exclusivamente para quienes se identifiquen con esa religión.

De dónde viene el mito de que los judíos fueron expulsados de Palestina por los romanos, y que los judíos del mundo, o los judíos europeos particularmente como creían los sionistas europeos, son el resultado de esa expulsión; y más allá de eso que esta supuesta afiliación les daría el derecho de colonizar y expulsar a un pueblo hoy en día. El excelente historiador israelí Shlomo Sand, Profesor Emérito en la Universidad de Tel Aviv dice, cito “los seculares que mantienen la idea de que el “pueblo judío” es un pueblo lo hacen basándose en la idea de un supuesto exilio masivo durante el primer siglo a pesar de que la élite académica ha estado consciente de que tal exilio nunca realmente ocurrió” “ Por esta razón, ni siquiera un solo libro basado en investigación histórica ha sido escrito acerca de la (supuesta) forzada expulsión del “pueblo judío””. Es decir, el concepto de que los judíos fueron expulsados de Palestina hace dos mil años y que éstos en su diáspora sean ahora algo llamado “el pueblo judío” y a su vez sean ellos quienes recientemente migraron a Palestina para implantar el nuevo Estado de Israel en 1948, es erróneo, por consiguiente cualquier idea de “regreso” es inconsistente con la realidad. Paralelamente Sand remarca con decepción el desinterés por el estudio de lo que llama la fascinante historia de judeización de reinos y pueblos y lo que fue de estas personas. En sus estudios propone que la mayor parte de los judíos actuales son de hecho descendientes de estos pueblos judeizados a través de la historia, pues los antiguos judíos de hace dos mil años en Palestina en su mayoría se convirtieron paulatinamente al cristianismo (como hemos mencionado existen grandes comunidades de cristianos por todo el Levante incluidos obviamente Palestinos cristianos, conservando incluso el idioma arameo hablado hace dos mil años), y más tarde gran proporción terminó convirtiéndose al Islam con la llegada de los califatos árabes en el siglo 7. Estas nociones de las obras de Sand también investigadas por muchos otros historiadores como Nur Masalha, Keith Whithelam, etc. son fundamentales: nunca existió una expulsión masiva de judíos en el año 70 por parte de los romanos que ocasionase la llamada “diáspora” judía, por el contrario, los antiguos pueblos bíblicos continuaron su evolución natural en la región hasta nuestros días; la población indígena palestina, o levantina en general es el resultado de la evolución de estos pueblos bajo el dominio de diferentes imperios en esta geografía a través de la historia. Asimismo han existido numerosos pueblos que han adoptado el judaísmo en diferentes partes del mundo y a ello se deben las comunidades judías modernas, como cualquier otra religión. Como remarca Sand nuevamente cito: “Referirnos a un ‘Pueblo Judío’ es tan extraño como referirnos a un ‘Pueblo Budista’, ‘Pueblo evangélico’, o un ‘Pueblo Baha’i’. Poseer creencias compartidas y cierto grado de solidaridad no les convierte en ‘pueblos’ o naciones”.

A demás de todo esto está la obvia reflexión, de que incluso si alguien pudiera comprobar que sus ancestros, o más bien, cierta proporción de sus ancestros (qué proporción, pues la que se quiera para validar cualquier narrativa), estuvieron presentes en cierta parte del mundo por un cierto periodo de tiempo, aunque antes hayan venido de otro lado y después hayan estado en otro, la idea de que por esa razón alguien tendría ahora en los siglos xx y xxi el derecho de colonizar ese lugar, echar a la gente que le habita y fundar un nuevo estado exclusivamente para extranjeros con esa condición, no parece ser lógico ni humanitario.

Eso de una tierra sin pueblo es a demás realmente una aberración racista, es vilmente negar la existencia de millones de personas, una típica perspectiva colonial y supremacista simplemente negar a los pueblos colonizados. Una tierra sin pueblo, hazme el favor! Hace falta muy poca lectura para saber que en el levante ha habido pueblo continuamente por decenas de miles de años, es una esquizofrenia colonial realmente decir lo contrario.

Los mitos fundacionales, clásicas aseveraciones que incluso muchos quienes creen conocer del tema repiten ad nauseam. Este conjunto de ideas que sin base histórica o racional dan por sentada la validación de todo lo que se proclame como Estado Nación por el simple y único hecho de su enunciación; son literalmente ejemplos perfectos de las falacias lógicas del “accidente inverso” y “ad baculum”, es decir, sólo porque algo se ha impuesto a la fuerza previamente esto acredita validación hoy en día.

 

Citando al historiador Rashid Khalidi cito “La resolución de Partición es uno de los mitos fundacionales de Israel más importantes, asumiendo que era algo equitativo, práctico, y moral y legalmente viable”. Asumiendo que de hecho las Naciones Unidas, con un poder que no existe, “crearon” al Estado de Israel, asumiendo que hegemones coloniales extranjeros legítimamente pueden decidir sobre el destino de millones de personas sin voz ni voto.

Enfatizaremos con evidencia histórica la irreverencia del enorme y muy prevalente mito sobre Israel siendo atacado a partir de su creación, o siendo atacado del todo. La gente dice que “Israel” fue creado e inmediatamente atacado. Esta idea de que así, simplemente Israel es creado (como por añadidura) y todos los Estados Árabes vecinos se lanzan al ataque del pobre nuevo Estado aparentemente sin razón alguna o, como el mito orientalista repite, debido a que los árabes odiaban a los judíos, por alguna razón extraña e inexistente en la historia ya que como vemos con detalle, previo a la colonización sionista de palestina gente de los distintos credos convivieron en paz por todo el Medio Oriente y Norte de África durante siglos, no así en Europa, donde en ese entonces regímenes fascistas nacionalistas  entre comillas cristianos, sí perseguían judíos y otras minorías en Europa.

(Hago un pequeño paréntesis para explicar muy brevemente lo que es el orientalismo, ya mencionado anteriormente, que es un término que evidentemente empleo a menudo; a muy grandes rasgos es la percepción desde el eurocentrismo, desde una posición occidental inconscientemente supremacista desde la cual se describe al no occidental, al oriental, o al  “otro”, desde una posición de poder, desde una perspectiva colonial intrínseca, se le describe o se hace el juicio cultural de ese otro o de ese no occidental percibiéndosele como exótico o primitivo, la otredad, lo que es el otro oriental y bárbano, distinto a mi occidental civilizado, quien le describe. Para ampliar más en este aspecto epistemológico y las formas en las que occidente desde una posición de dominación realiza descripciones de lo no occidental, conviene leer al excelente historiador palestino Edward Said, concretamente una de sus obras maestras titulada precisamente Orientalismo). Cerrando paréntesis e hilando, esta concepción de que los Estados árabes atacaron a Israel cuando Israel fue creado en 1948 pues los árabes, bárbaros odian a los Judíos, es una concepción orientalista, racista y claro un tanto obtusa. Omite por completo el hecho de que muy previo la declaración unilateral de la existencia del Estado de Israel en tierra Palestina en Mayo de 1948 por parte de la Autoridad Sionista, las milicias sionistas ya habían puesto en marcha el llamado Plan Dalet, es decir las operaciones de explícita limpieza étnica, con la expulsión y exterminio de la mayoría de la población en Palestina para poder fundar un Estado exclusivamente para inmigrantes judíos (en un momento más hablaremos sobre qué es el sionismo). Omite mencionar que esta limpieza étnica bastante bien documentada resultó en la destrucción y o despoblamiento de más de 600 pueblos, ciudades y comunidades palestinas. Omite mencionar que cuando los primeros voluntarios de las recientemente descolonizadas naciones árabes vecinas pusieron el primer pie en palestina, ojo, ni siquiera en el territorio que sería considerado Israel, no, ellos fueron a territorio oficialmente palestino y fue para ayudar a proteger a los cientos de miles de palestinos sobrevivientes que llegaban expulsados de sus hogares por las milicias sionistas quienes destruían sistemáticamente uno a uno los poblados palestinos para fundar el nuevo “Estado de Israel”. No parece lógico decir que alguien que inicia una campaña de colonización a través de la limpieza étnica, masacres de civiles, la expropiación de sus tierras, la destrucción de pueblos enteros, y la expulsión de la mayoría de sobrevivientes tenga el nervio de decir que es “atacado”.   El agresor no puede decir que está siendo atacado o que se está defendiendo de la resistencia.

Repito, los detalles históricos son de suprema importancia y compartiremos abundantes fuentes para su comprensión. A este proceso de colonización y destrucción de Palestina para fundar sobre sus escombros en 1948 un nuevo estado, el “Estado de Israel”, exclusivamente para inmigrantes judíos a través del asesinato y expulsión de la mayor parte de la  población indígena Palestina el robo de su tierra y recursos y el reemplazo de los habitantes nativos por colonos extranjeros se le conoce como la Nakba, o la catástrofe. Los incontables archivos y registros que narran la implantación del Estado de Israel son verdaderamente desgarradores. Para comprender a detalle podemos leer la obra del excelente historiador israelí Ilán Pappé, particularmente “La Limpieza Étnica de Palestina” publicado en 2006, El historiador Walid Kalidi y su minuciosa obra “Todo lo que queda: Los poblados palestinos ocupados y despoblados por Israel en 1948” (1992), al historiador Nur Masalha que ya mencionamos y su excelente investigación “La Expulsión De Los Palestinos: El concepto de “transferencia” en el pensamiento político sionista, 1882-1948” (1992), entre muchos otros. Igualemente, cientos de narraciones y entrevistas de las víctimas se encuentran disponibles por ejemplo en el sitio Palestine Remembered. Recomiendo también la aplicación móvil iNakba para ver en un mapa los detalles de esta limpieza étnica y colonización que dieron como resultado la creación del Estado de Israel.

Esta serie de fácilmente identificables falacias lógicas son extremadamente peligrosas pues apelan a la censura. Qué mejor que un movimiento político pretendiendo representar toda una religión para evitar cualquier crítica.

Cómo podríamos oponernos a algo que dice representar o ser un “pueblo” entero!? Apoyándonos de excelentes autores, rabinos, y académicos podremos deconstruir y analizar estos conceptos así como evidenciar cómo han convertido esta retórica en un arma.

La diferencia entre Judaísmo y Sionismo tiene que ser bien discutida y entendida ya que el sionismo es la ideología política piedra angular para entender no sólo esta situación sino prácticamente todo el siglo xx y xxi.

Mientras que el judaísmo es la religión de aquellos que siguen la Torá y los mitzvás (o mitzvot más propiamente) que aquella comanda, es decir los judíos son aquellas personas que siguen la religión judía; el Rabino Yaakov Shapiro explica en su libro “La carreta vacía: El viaje del Sionismo de crisis identitaria a robo de identidad” (publicado en 2018) que el sionismo es un movimiento político nacido en Europa central y del este a finales de los 1800s en un contexto de nacientes movimientos nacionalistas exacerbados por las carreras imperialistas de las potencias del continente.

Los sionistas proponen que el judaísmo no es una religión sino una etnia (o un nuevo concepto europeo etnocentríco de nación) y que por ello debe de fundarse un país al cual todos los judíos del mundo tengan que migrar.  Es decir el sionismo busca cambiar la esencia del judaísmo de algo espiritual y religioso a algo racial y nacionalista y más allá de esto, busca conquistar y establecer un Estado con esta base. El judaísmo es una religión ya practicada hace más de 2500 años, mientras que el sionismo es una corriente política surgida hace a penas poco más de 100 años, a la par que muchos nacionalismos europeos se redefinían; hay que recordar esa misma época, por ejemplo que no existe Alemania como tal sino hasta la unificación de 1871, igual que no había Italia como tal sino hasta 1870.

Eventualmente este movimiento crece y obtiene financiamiento para iniciar su campaña de colonización; se fundan por ejemplo El Fondo de Colonización y la Comisión de Colonización sionista en 1898, y eventualmente,  pese a ser la minoría, los colonos sionistas que habían estado migrando y estableciendo colonias de asentamiento en Palestina, logran violentamente hacerse del control de la mayor parte del territorio y fundar el nuevo Estado de Israel en 1948 principalmente gracias al armamento y apoyo de las potencias hegemónicas y las operaciones de limpieza étnica, exterminio y expulsión de la población indígena palestina por parte de las milicias sionistas. Como ya mencionamos, este proceso lo revisaremos con mucho detalle en los siguientes episodios, la cantidad de información que existe sobre este perodo es abrumadora.

El sionismo surge en Europa sí también como respuesta a la terrible discriminación antijudía que se vivía en ese continente, los pogroms, las mentiras que culpaban a comunidades enteras (por ser la minoría religiosa más numerosa en Europa) de prácticamente todos los males, como un chivo expiatorio; fueron víctimas de persecución y discriminación en todos sentidos. Esta deplorable situación de discriminación religiosa en Europa toma un giro al aflorar las corrientes de pensamiento nacionalistas, racialistas, y de darwinismo social en la segunda mitad del siglo 19. De esta forma, los racistas europeos fueron de hecho los primeros en encasillar a la gente de credo judío como una “raza”, algo que alguien es, aunque no practique la religión; particularmente la noción del judaísmo como una raza y el término de antisemitismo fueron acuñados por el racista alemán Wilhelm Marr en 1862. Esto provocó que incluso cuando gente que provenía de familias judías decidían abandonar su fé y “asimilarse” en sus sociedades mayormente cristianas, éstos seguían siendo víctimas de horrible discriminación.

De esta forma, si bien el ánimo primario de los primeros sionistas a finales de los 1800s  podría discutiblemente ser el librarse de esta situación de opresión en sus sociedades, la lucha que el sionismo eventualmente realiza no plantea la justicia e igualdad para las comunidades judías en el mundo, sino que asume la racialización impuesta por sus opresores y propone la colonización, migración y asentamiento  en un lugar en específico, sin tener en cuenta a ninguna población nativa. Queda claro que no todos los judíos son sionistas ni todos los sionistas son judíos. El judaísmo es una religión, el sionismo una corriente política. Este nuevo Estado de Israel que logra ser implantado en 1948 es un Estado Sionista, no un Estado Judío.

El Rabino Yaacov Shapiro explica cómo por lo tanto el sionismo ha sido desde sus orígenes antijudío, cito una entrevista con él en el podcast de Miko Peled “los primeros sionistas eran antijudíos. querían por completo destruir y olvidar todo lo que significa ser judío. El sionismo es una ideología, una versión diferente de la identidad judía, es una nueva idea sintetizada de lo que un judío debe de ser, de lo que un ser humano debería de ser. Es una nueva religión, una religión cívica y sin dios, una religión sin dios. Esto debido a que los sionistas no les gustaba ser judíos, no obstante no pudieron asimilarse en Europa debido al antijudaismo europeo que se rehusaba a aceptarles aún siendo personas seculares. No querían ser judíos, porque ellos mismos decían que los judíos eran desagradables e inmorales, sí, los mismos sinonistas decían esto citando a Herzl, padre del sionismo y Jabotinsky padre del sionismo revisionista la base del actual gobierno del Estado de Israel, los más importantes pioneros sionistas! El mismo Herzl, escribió en sus cartas asquerosos estereotipos judíos, él mismo escribió criticando estereotipos de apariencia física y comportamiento.

Jabotinsky dijo de hecho que en lo que él quería convertirse era en lo opuesto a un judío. Le preguntaron cómo es un sionista, él dijo no sé cómo es un sionista pero sé lo que es un judío, toma todas las características de un judío e imagina lo opuesto, eso va a ser un sionista. Los judíos son feos, los sionistas serán guapos, los judíos son miedosos, los sionistas serán temerarios, los judios son desagradables, los sionistas serán encantadores. Por lo tanto estos sionistas idearon una forma para cambiar la identidad judía para poder ser aceptados por los antisemitas.” Es importante no obstante recalcar también que no tenían tampoco mucha opción puesto que habían tratado de “no ser judíos”, pero de cualquier forma los antisemitas europeos persistían en su discriminación y persecución, ejemplo de lo cual son los Pogroms de Rusia en 1881.

Continúo citando al Rabino “Por lo tanto habrían de imaginar una forma en la que siguiendo siendo considerados como judíos, pudieran no ser judíos. Habían diferentes visiones de cómo habría de llevarse a cabo, a Herzl no le interesaba el hebreo por ejemplo”  (los judíos europeos hablaban sus respectivos idiomas según su origen, en particular los judíos del Este de Europa hablaban y hablan Yiddish, un idioma germánico propio de las comunidades judías principalemnte desde el este del Rhin hasta casi todo Rusia. El idioma hebreo moderno fue reconstruido y reintroducido gracias a los trabajos de Eliezar Perlman mejor conocido como ben Yahuda en hoy Bielorusia. El antiguo idioma hebreo dejó de ser hablado desde aproximadamente el año 300 AC siendo paulatinamente sustituido por el Arameo en la región y luego por el árabe; el hebreo permaneció únicamente como lengua litúrgica del judaísmo, aunque sin tener hablantes en el mundo secular o la vida diaria, ningún hablante nativo, como por siglos también continuó siendo el latín. El hebreo moderno fue reconstruido y enseñado por algunos sionistas como elemento clave para construir una nueva identidad nacional. Continúo citando al Rabino Yaacov Shapiro “Herzl, quería únicamente fundar una pequeña Suiza, Herzl pensaba que entre más fueran los judíos como sus opresores, el antisemitismo se acabaría, Herzl pensaba que la razón por la que los antisemitas odiaban a los judíos era debido a los judíos ortodoxos, es decir,  Herzl justificaba el odio hacia los judíos ortodoxos”.

Es decir, una vez más recalcamos que el sionismo es el nuevo movimiento político que propone que el judaísmo no es una religión sino una raza o etnicidad (aunque esto no concuerde con la historia como ya vimos), y que tiene que crear un Estado al cual emigrar. Esta ideología política nació tanto de una respuesta a la discriminación religiosa en Europa como de el contexto de nacionalismos e imperialismos europeos. Clave para el nacimiento del sionismo es por ejemplo el concepto geopolítico germánico del Lebensraum, esta noción del espacio vital para el florecimiento etno-naciolal que también adoptarían los Nazis para justificar su expansión a Polonia, Chekoslovaquia, etc.  Otros conceptos heggelianos y nietzchianos también moldearon al sionismo y a otros nacientes nacionalismos europeos. Por esta razón para judíos creyentes, la idea de borrar la esencia espiritual del judaísmo para redefinirlo en base a conceptos de filosofías políticas europeas modernas era una completa herejía, una aberración, y lo sigue siendo para muchos judíos.   

Obviamente existen muchísimas organizaciones judías que completamente rechazan al sionismo y al Estado de Israel; desde organizaciones puramente religiosas como la mayoría de los judíos ortodoxos jasídicos, el enorme movimiento Satmar uno de los más numerosos del mundo, Neturei Kharta, True Tora Jews, y muchos otros, debido a lo ya mencionado y sobre todo debido a que de hecho la Torá, Mishná, y bastantes otras fuentes talmúdicas prohiben explícitamente la creación de un Estado Judío en Tierra Santa hasta la llegada del Mesías (una extensa  lista con todos las fuentes judáicas reunidas por True Tora Jews adjunto en el apartado de fuentes). También bastantes organizaciones de judíos no ortodoxos, digamos, liberales, y seculares como Jewish Voice for Peace, Independent Jewish Voices, If Not Now, American Council for Judaism, etc. ambos extremos increíblemente activos en su activismo (valga la redundancia aquí) anti sionista.

Ahora bien, actualmente los sionistas todavía intentan vender al sionismo como una corriente de liberación para los judíos de esta opresión que vivían en gran parte de Europa. No obstante como ya mencionamos este concepto de liberación no busca la justicia e igualdad en sus sociedades, sino que busca la colonización de otro lugar para ahí establecer un Estado única y exclusivamente para ellos. Cabe recordar que siendo un movimiento surgido en Europa en el contexto mencionado, muchos de sus primeros exponentes eran abiertamente  racistas, eugenecistas y darwinistas sociales, quienes esculpieron al sionismo con las mismas ideologías que más tarde darían origen al Nazismo el Fascismo e ideologías similares. Por ejemplo Artur Rupin uno de los más importantes pioneros sionistas y director de la oficina de colonización sionista en Haifa era discípulo del Eugenesista e ideólogo Nazi Hanz Frederick Karl Gunter. Ruppin promulgaba la idea de la división de la humanidad en tres razas humanas: los blancos, los amarillos, y los negros, y consideraba que los judíos pertenecían a la raza blanca, que a su vez tenía dos subdivisiones “Xantrochroe”  y “Melanochroe”. Rupin realizaba medidas de nariz y cráneo para dividir a la gente en estas categorías raciales, Ruppin pensaba que la realización del sionismo requería de la “pureza racial” de los judíos y él es sólo un ejemplo de la naturaleza racista del sionismo. Estas ideas que definieron al sionismo lamentablemente persisten hasta nuestros días. Como bien declara el historiador israelí Avi Shlaim, cito “la historia del sionismo, desde sus primeros días hasta el presente, está llena de manifestaciones de hostilidad y desprecio contra la población indígena.”. De esta forma, es posible declarar, como lo llegó a hacer La Asamblea General de las naciones Unidas en 1975 con la Resolución 3379, que el Sionismo es una forma de racismo y discriminación racial.

Cabe mencionar que en sus orígenes los primeros sionistas no contemplaban únicamente la colonización total de Palestina sino varios incluso se oponían a esto. Existieron diferentes propuestas para implantar este nuevo llamado Estado Judío en diversos lugares como Angola, Tasmania, una Isla en el Niagara, Argentina, Suriname, Alaska, Argentina, y otros lugares, no fue sino hasta principios del siglo xx que la idea de colonizar palestina comenzó a ganar terreno entre los sionistas.

De cualquier forma, los sionistas estaban conscientes de la condición de colonizadores que tendrían que desempeñar. Un ejemplo de ello es lo que escribe Vladimir Jabotinsky, (quien aboga por la completa colonización y limpieza étnica no solo de Palestina sino su expansion colonial del Nilo al Éufrates, cuyos herederos son el abominable partido Likud de Israel y particularmente el sanguinario criminal Primer Ministro Benjamin Netanyahu (cuyo nombre verdadero es de hecho Mileikowsky), Jabotinsky escribe en su obra “El muro de Hierro” en 1923 cito “ Toda población nativa en el mundo resiste a los colonizadores mientras que exista la menor esperanza de librarse del peligro de ser colonizado. Eso es lo que los árabes en Palestina están haciendo y continuarán haciendo (…) La “colonización sionista debe ser terminada o llevada a cabo en contra de la voluntad de la población nativa. Esta colonización puede por lo tanto continuar y progresar sólo con la protección de un poder independiente de la población nativa. Un muro de hierro que esté en posición de resistir la presión de la población nativa. Este es en suma nuestra política con los árabes.”

Quiero reiterar, no todos los judíos son sionistas, al contrario, muchos repudian al sionismo y al Estado de Israel, así como no todos los sionistas son judíos, existen muchos cristianos, particularmente cristianos evangélicos que con interpretaciones kafkianas del Apocalipsis y profecías mesiánicas buscan enviar a todos los judíos del mundo a Tierra Santa para su redención del final de los tiempos. Sí, estos razonamientos absurdos son los que moldean la política y acontecimientos actuales.

Ya hablaremos más a detalle de la historia y los detalles del sionismo, su colonización de Palestina así como los enormes y millonarios esfuerzos que ejercen hoy en día en todo el mundo por silenciar cualquier crítica.

Revisaremos y deconstruiremos las ideas alrededor de lo llamado terrorismo y el constructo de terrorista. Su ontología, definiciones; qué es realmente y quién entonces es víctima o causante de terrorismo; cómo se ha moldeado la narrativa para convertirse como describe el profesor de Derecho Internacional de los Derechos Humanos Conor Gearty en una definición de persona, una categoría de villano, lo que alguien es más que lo que alguien hace. Quién es el verdadero terrorista, quien resiste la ocupación y el exterminio o quien impulsa la colonización y exterminio?

Vamos a hablar de la historia de la violencia terrorista que a pesar de ser tan bien documentada parece que simplemente se omite a conveniencia: Los primeros grupos que de hecho pueden ser considerados terroristas en la región fueron las células sionistas de tácticas terroristas como por ejemplo la Hagana, el Irgun, la mafia Stern, formados por sionistas europeos llegados a Palestina con el propósito de expulsar violentamente a la población nativa y limpiar la tierra de su presencia. Con bombas plantadas en mercados concurridos, hoteles, casas, pretendían tanto presionar al mandato colonial Inglés de marcharse y otorgarle el mando colonial al movimiento sionista, como para amedrentar, aterrorizar y expulsar a la población palestina.

Miko Peled, a quien ya mencioné, escritor y activista israelí, cuenta cómo se le inculcaba pensar en los palestinos como “El terrorista que quiere tu destrucción”, (él reflexiona) “sin pensar que tú fuiste su destrucción”

El terrorismo sionista que se ha vivido desde los inicios de la colonización sionista y se vive diariamente en Palestina Ocupada es absolutamente ignorado por todos los medios de comunicación masivos hoy en día. Cuando seguimos de cerca a los grupos de derechos humanos y de comunicación palestina que el mundo decide ignorar, nos damos cuenta cómo diariamente ocurren aberrantes crímenes contra el pueblo palestino, todos los cuales podemos fácilmente denominar como terrorismo. Demolición sistemática de sus viviendas, destrucción de sus cultivos, destrucción de sus árboles de olivo, asesinatos extrajudiciales protegidos por el Estado, prohibiciones de movimiento en sus propias ciudades, expropiación de sus casas y tierras, secuestros y arrestos sin motivo y por prolongados periodos también amparados por el Estado de Israel, ataques diarios a sus propiedades, revisiones e incursiones militares constantes, golpizas, humillación, presencia constante de soldados y civiles armados rigiendo sus vidas diarias, terribles vejaciones de literalmente todos los días.

Convenientemente los medios hegemónicos amordazados por los lobbis sionistas nos taladran con su orientalista constructo del terrorista palestino, de que Gaza se encuentra ya denominado como inhabitable, en ruinas y escombro, sin agua, casi sin luz, sin trabajos, por culpa de Hamas, estos terribles terroristas que gobiernan Gaza y odian a Israel, lanzan cohetes para aterrorizar a los pobres israelís. Olvidan convenientemente mencionar que el 80% de la población de Gaza son refugiados, gente que solía vivir en otros lugares como Jerusalén, Ramle, Yaffa, el Naqab, um al-rashrash, o cualquiera de los cientos de ciudades y poblaciones que fueron exterminadas, destruidas o vaciadas de sus pobladores para establecer en “Estdo de Israel” sólo para extranjeros judíos. Se olvidan mencionar que Gaza es considerado el campo de concentración más grande del mundo, la prisión abierta más grande del mundo, se olvidan mencionar las campañas de exterminio que el ejército sionista ha llevado a cabo contra la población civil acabando con miles de vidas, bombardeando familias, escuelas, hospitales, ambulancias, utilizando armas químicas, bombas de racimo, etc. Se olvidan mencionar que Israel dispara a pescadores, granjeros, niños jugando en la playa. Se olvidan mencionar que la vida ya es prácticamente imposible y la gente está más allá de la desesperación. Se olvidan mencionar que Hamas fue fundado décadas después del comienzo de la limpieza étnica de Palestina, como resistencia. Se les olvida mencionar que por más que le moleste al opresor, la resistencia de un pueblo al exterminio no es sólamente natural sino que incluso la resistencia armada es legítimamente reconocida por el Derecho Internacional. Se les olvida que no es Hamas aventando cohetes a Israel e israel defendiéndose, es Israel desde su creación activamente exterminando a los palestinos de Gaza a su vez son sobrevivientes del exterminio en otras partes de Palestina y quienes viven encerrados contra su voluntad, en prácticamente estado de sitio por más de 13 años sin poder hacer nada con sus vidas, siendo bombardeados y asediados gritando al mundo su desesperación.

Estos son los mitos que se refieren al lavado de imagen y relaciones públicas. El “Branding” y la mercadotecnia que han querido construir, y lo frágil que de hecho son. Vamos a entender el concepto de apartheid y cuestionar si en verdad el concepto de democracia es compatible con una colonia de asentamiento que excluye a la mayor parte de la población del terrtorio que ocupa. Esta falacia es nuevamente un producto orientalista, intentar pintar a israel, los blancos occidentales, como los civilizados en medio de un mar de bárbaros sin democracia que es el “Medio Oriente”.

Evidentemente un sistema que se defina asimismo como “Estado Judío” (o Estado de cualquier religión) no puede ser una democracia ya que o es una teocracia o es apartheid. Punto, no hay de otra; mucho menos aún siendo una colonia de asentamiento, inmigrantes que establecen asentamientos que excluyen a los habitantes nativos.

Cómo es posible que un estado “Israel” recientemente creado por inmigrantes, excluya a la mayor parte de la población nativa del lugar que coloniza. En todo el territorio de Palestina histórica u hoy el Estado de Israel y los Territorios Palestinos tras la colonización, hay ahora 6.3 millones de personas  que se consideran judías israelíes. Esta minoría rige el destino de 14.3 millones de Palestinos; los cuales son 3.1 millones de palestinos en la llamada cisjordania (ocupada), 2.1 millones en Gaza (sitiada), 1.9 millones de Palestinos en el Estado de Israel, y 7.2 millones de palestinos refugiados  esperando regresar a su tierra de donde fueron expulsados, ahora refugiados en otras partes del mundo. Es decir una pequeña minoría de colonos controla el destino de millones de personas indígenas de este lugar.

A demás de todo esto, y peor aún, es el márketing que israel promueve con mucho dinero para vender a “israel” como un estado progresista, gay friendly, hay gay parade en Tel Aviv! obviamente eso significa que deben de ser buenos, justos, y super progres, no como los árabes seguramente super homofóbicos. Como si abrir clubes gays y organizar gay parades en tierra robada cuya población indígena fue expulsada o exterminada fuera muy progrecista y humano, como si el apartheid fuera muy progrecista. Hipotéticamente si un palestino gay de digamos Belén quisiera ir al parade en Tel aviv y no contara con el permiso que el ejército tiene que darle, posiblemente sería asesinado al intentar cruzar sin el papel necesario.

Simplemente no es posible que un Estado que se proclama como Estado de una sola religión pero que gobierna, somete, expulsa y asesina a personas de muchas religiones pueda llamarse una democracia, mucho menos aún si esta mayoría de personas excluídas, oprimidas o expulsadas son de hecho autóctonos de este lugar la gran mayoría sin derecho a voz ni voto. Una entidad política colonial con más de 65 leyes de apartheid, más de 65 leyes discriminatorias que restan derechos a la población nativa, con dos sistemas de castigo y vigilancia diferentes según la religión, que se autoconcede el derecho no solo de regir las vidas sino de acabarlas o destruirlas con impunidad, que ocupa ilegalmente una vasta cantidad de territorio dominando la vida de millones de personas que no tienen derecho a hablar ni votar en ese sistema, no puede ser democrático. No puede existir democracia en el Estado Sionista, no puede existir verdadera civilización en una entidad tan barbárica.

Los grandes mitos de las “negociaciones” y los llamados “tratados de paz” haremos una buena revisión a profundidad a cerca de la historia de los aparentes intentos de acabar el conflicto y lo que cada uno de estos realmente significaba. Veremos como un pueblo colonizado, desplazado y oprimido ha sido mangoneado y orillado a aceptar condiciones de verdadera extorsión.

De Camp David a los Tratados de Oslo, ha tenido el Estado de Israel alguna vez plan de reconocer el derecho de la población nativa palestina a existir en su tierra?   

Evidentemente Paz no puede significar simplemente normalizar la limpieza étnica y someterse al apartheid.

Qué hay a demás de los Estados Árabes que recientemente están estableciendo relaciones con en Estado de Israel; quiénes están siendo obligados a ello por Estados Unidos, concretamente a través de los Kushner y quiénes buscan por sí mismos establecer relaciones para conseguir contratos de venta de armamento israelí muy avanzado, gracias al financiamiento billonario de Estados Unidos.

Una vez entendido el trasfondo que ha dado origen a la situación actual podemos comenzar a imaginar un futuro, a analizar las soluciones que se han planteado. El gran mito de la “Solución de Dos Estados”, algo que en un momento hace décadas incluso las autoridades Palestinas consideraban como una posible solución. Hoy y desde hace tiempo debido a la continua colonización, ocupación ilegal, expulsión de la población y el acelerado robo de tierra para construir los cientos de miles de asentamientos ilegales en la llamada Cisjordania Ocupada, resulta no sólo inviable e imposible, sino que significaría la aceptación de la limpieza étnica y el apartheid.

Con literalmente cientos de miles de casas y áreas comerciales en cientos de asentamientos, clusters y outposts ilegales de apartheid exclusivos para judíos dentro del territorio ilegalmente ocupado que se supone que habría de haber sido dejado para la formación de un futuro Estado Palestino, con la continua destrucción de edificios barrios y pueblos enteros palestinos y la imposibilidad de construir, no queda prácticamente nada de territorio Palestino.

Es imprescindible que los paradigmas que vayan estructurando el futuro sean justos en toda la extensión de la palabra, humanitarios, y busquen siempre la inclusión. La justicia para el pueblo colonizado NO significa la expulsión del colonizador. Tras poco más de 100 años de colonialismo y poco más de 73 años de oficial apartheid y limpieza étnica, de existencia de Israel; ya existe una nacionalidad israelí muy particular, no se puede causar más daño y otra vez ignorar algo que ya existe. Como no es posible ni humanitario simplemente expulsar a los blancos sudafricanos tampoco lo es a los israelíes.

La justicia y reparación sí tienen que ser la base, por ende el derecho de retorno de todos los Palestinos es inamovible para alcanzar la paz, así como lo es el respeto a los Derechos Humanos de toda la población sea cual sea su procedencia, idioma o religión.

A esto se le conoce como la falacia lógica de la falsa equivalencia, o comparar naranjas con manzanas.

En aras de intentar proyectar una imagen que pueda venderse como  entre comillas “balanceada” o pseudopacifistoide, como yo les diría, muchos medios de comunicación plantean narrativas simplistas sin verdadero contexto histórico serio, pensando que si construyen una narrativa que de la falsa impresión de ser entre comillas balanceada a partir de retazos de información sin causas o contextos serán apreciados como imparciales pues aparentan fomentar una narrativa de “dos lados de la moneda”.

Hacemos un daño enorme al usar retórica falaz planteando que el opresor y el oprimido están en igualdad de circunstancias y que ambos poseen causas justas. Los medios populares intentan proyectar una imagen de sí mismos que a entendimiento superficial proyecte una supuesta “imparcialidad” o un equilibrio que no existe ni nunca ha existido. Como si fuera sensato hablar sobre el colonialismo o el apartheid confiriendo a la imposición colonial y a la resistencia indígena la misma causa justa.

Por qué el discurso mediático siempre excluye el contexto y antecedentes al tratar cualquier nuevo evento.

De este discurso se desprende también lo que Nima Shirazi y Adam Johnson llaman “el fetichismo liberal con Gandhi y el problema de las nociones pop de ‘violencia’”, esa tendencia de, desde el privilegio y la opresión, querer imponer nociones de pacifismo, la demonización de la resistencia. Esta retórica normaliza el actuar del opresor mientras que impone normas de cómo el oprimido debería actuar.   

No, no podemos pretender que el colonizador armado hasta los dientes y con presupuesto billonario de los hegemones imperialistas está en el mismo nivel narrativo que el pueblo indígena que resiste su exterminio con rocas y gritos desesperados.

Cuando discutamos este mito cuestionaremos a demás el papel que el Estado de Israel ha querido proyectar contrastándolo con los hechos. Si bien en algún otro episodio complementario hablaremos más particularmente de los Crímenes de Guerra y Lesa Humanidad que comete el Estado de Israel tanto en la llamada Cisjordania como más ensañadamente en Gaza, vamos a ir más allá y comprobar cómo el Estado de Israel y sus actores exportan guerra y violencia a todo el mundo.

Vamos a repasar las innumerables fuentes periodísticas que exponen el rol del armamento y entrenamiento israelí en genocidios, dictaduras, guerras civiles y grupos criminales en lugares como Colombia, Guatemala, Mianmar, Ruanda, Mexico, y una larga lista. Como reveló una investigación de la organización periodística estadounidense If Americans Knew, Israel sería al menos parcialmente responsable del 81% de todos los refugiados del mundo. Por ejemplo, Israel armó y entrenó a los escuadrones de muerte que asesinaron a más de 200,000 indígenas mayas en Guatemala, empresas de “seguridad” israelies armaron y entrenaron a diversos grupos paramiltares, criminales y gubernamentales en Colombia, y así encontramos su complejo bélico y armamentístico involucrado en casi todo el mundo. Aquí como continuamente nos daremos cuenta, quizás lo más impresionante es la cantidad de información y fuentes que existen que respaldan todo lo que estaremos hablando. Esto para nada quiere decir que Israel es el único o siquiera principal exportador de armas y guerra del mundo, pero habla de que un pequeñísimo país se vale de una monstruosa la maquinaria de guerra que se extiende a todos los rincones del mundo.

Antes de cerrar este primer capítulo de introducción al análisis de estos mitos populares que esculpen las narrativas hegemónicas, me gustaría proseguir citando al historiador israelí Ilan Pappe, anteriormente mencionado, diciendo cito “La desinformación histórica, incluso del más reciente pasado, puede ocasionar un terrible daño. este intencional malentendido de la historia promueve la opresión y promueve un regimen de colonización y ocupación” agregando también, cito: 

“La narrativa sionista de cómo esta tierra se convirtió en el Estado de Israel está basada en un cluster de mitos… los medios occidentales aceptan estos mitos como verdad y justificación de las acciones de israel”.

Resumiendo un poco, el historiador Walid Khalidi de las Universidades de Yale, Oxford, y Columbia entre otras comenta en su último libro, “Los 100 años de guerra en Palestina, una historia de colonialismo de asentamiento y resistencia, 1917-2007”, el cual recomiendo bastante, es una excelente síntesis historiográfica, (quiero subrayar otra vez este término importante de colonialismo de asentamiento o settler colonialism en inglés), nos dice que “la historia moderna de Palestina puede entenderse en el término de una guerra colonial librada contra una población indígena, por una variedad de actores, para forzarles a renunciar a sus tierras y hogares para entregárselos contra su voluntad a otra gente. Mientras esta guerra comparte muchas de las características típicas de otras campañas coloniales, también posee características muy específicas ya que es peleada por y para el movimiento sionista, el cual era y es un proyecto colonial muy particular. Para complicar más este entendimiento, el hecho de que este conflicto colonial llevado a cabo con enorme apoyo por parte de poderes exteriores, con el tiempo se convirtió en una confrontación nacional entre dos nuevas entidades nacionales, dos pueblos.”  Es decir este conflicto inició siendo entre la población nativa de Palestina y un grupo político de colonización, es decir el movimiento sionista, que más tarde, despues ahora de casi 73 años de oficial colonialismo y apartheid, se ha convertido también en una nación. 

Bueno, por ahora dejaremos la discusión aquí. En este primer capítulo nos hemos empezado a introducir en la verdadera búsqueda de respuestas que clarifiquen qué es lo que realmente está pasando con todo esto de Israel/Palestina, por qué esto tiene un gran impacto mundial, cuáles son estos principales malentendidos, falsedades, que manipulan la información, hablamos un poco del sionismo y su surgimiento, de lo que significan algunos diferentes conceptos de geografía políticas,  y en general un poco del contexto histórico y bíblico. En las próximas emisiones podremos abordar ya más detalladamente todos estos temas y contestar a las preguntas que surgen alrededor de ellos. Me gustaría invitar a todas, todos a mandarme sus preguntas, comentarios, igualmente espero pronto poder enriquecernos con algunas entrevistas también, y bueno, ojalá pueda crecer este canal de divulgación histórica y análisis político en español con diversos aportes más allá de la información puramente histórica que aquí se reúne.

Sé que obviamente habrá mucha gente a quien le molestará el hecho de que se exponga la verdad, y que se harán intentos por descalificar lo que aquí informamos. Tradicionalmente los opresores difícilmente cuestionan su posición de privilegio y ponen todas las excusas imaginables para intentar justificar su supremacía. De lo que jamás podrán acusarnos es de exponer información falsa ya que todo lo aquí mencionado y por mencionar está basado en una rigurosa y amplia investigación historiográfica. Las fuentes, los autores y obras que menciono son accesibles y producto de las más serias y racionales investigaciones. Les invito a siempre cuestionarse las narrativas hegemónicas, a priorizar la vida y la dignidad humana, a siempre buscar la justicia. 

Muchas gracias nuevamente, les espero en la próxima emisión.

Crónicas del Levante
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Episodio 1: Palestina e Israel- Introducción
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